miércoles, 14 de octubre de 2009

BWV1046


Y si el gris lluvia llega hasta la médula
y nada puede hacerse más que escuchar sin oír
y sonreír, y sonreír sin estar alegre.
Saber de la crueldad, conocer sus límites,
ser más listo que quien te examina,
imaginar momentos mejores,
situaciones mejores.
Una solución que no continúa,
sal de tu cuerpo, sal fuera,
algo lo eleva y lo calma,
algo puede anestesiarlo.
Todo pasará, todo se soportará
mientras Brandenburgo exista.

No hay comentarios: