lunes, 19 de octubre de 2009

GRUPO DE INTERVENCIÓN PRIMARIA


Todos se mueven y se hacen mayores y saben cómo hacerlo.
Viajan a Roma, a Estambul, a Méjico
mientras yo me quedo aprendiendo
a recorrer mis calles vecinas, las que no toqué cuando debía.
El más loco es un cuerdo en mis manos,
su vida es estable en sus saltos mortales.
Y yo sigo aprendiendo a querer sin cerca o lejos.
Hablo de esos de la Ruta 66, Dios mediante y durante,
hablo de esos tan poco sencillos en su simplicidad de abejas reinas.
Crean proyectos de vida, gastan dinero, se equivocan y son felices.
Los miro sabiendo que nunca
seré como ellos,
que un día me amaron y me olvidaron
porque mis pasos no eran tan grandes
ni me llevaban tan lejos.

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