domingo, 15 de noviembre de 2009

ÁGAPE



Esa cierta intimidad

de las siete de la tarde,
el sol entrando

por una ventana, no del todo,

una nube rosa
se resiste a creer que es invierno,

el radiador caliente sí lo sabe.

Esa cierta intimidad,

tres o cuatro junto a un vino,
se conciben uno a uno,

se ayudan a ser personas.

Poco importan las palabras,

aunque hablan sin parar

porque crean su burbuja
nacida de amor sin respuesta.

Esa cierta intimidad

a base de confianza,

de conocer las desdichas,
los dobleces,
los porqués y las miserias
de esos tres o cuatro, también del vino

que los identifica en el banquete.

Esa cierta intimidad,

los rayos se van yendo,

quedan hablando de nada

en un espacio cerrado

cada vez más abierto.

No hay comentarios: