lunes, 14 de diciembre de 2009

EN UN SOPLO DE ALIVIO

Pequeño momento de dulzura extraña,
veo el aire plateado, pero no de plata, pero sin frío.
Aire que acompaña,
que no se lamenta de nada,
que me dice "cuidado" y me sonríe,
aire voraz.
No tengo el pecho vacío,
gran problema,
fuente y delito,
capacidad para soñar despiertos y creernos, claro que sí, el sueño.
Sé diez dedos,
sed mis ojos,
sed mi hambre, sed mi calma.
No seáis mi espejo
o nada tendría sentido.

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