viernes, 20 de agosto de 2010

EL CONTRATO

Un contrato, sí,
debería hacerse un contrato
no sólo para los matrimonios y los trabajos,
sino también para la amistad y su contrario,
si yo te odio, lo expreso y lo hago público
y si me apetece hasta te vendo acciones.
Y si quiero tenerte cerca, escucharte porque me interesas,
que me cuentes y contarte
lo del meteorito que me cayó cerca y que me creas,
entonces formalizo aquí y ahora
un contrato de amistad que si se rompe
deberá costear el que en armas se levante
doblando la cantidad de amor que se invirtiera.

No hay comentarios: