miércoles, 2 de junio de 2010

ALELUYAS DE TI MISMO

Aleluya por tus ojos siempre atentos, por tu abrazo que confirma.
Aleluya por tu tiempo, el que me regalas hasta cuando trabajas y estás lejos.
Aleluya por tu cuerpo, por tus manos en mi espalda.
Aleluya por los sábado noche y los domingos por la mañana.
Aleluya por tus guisos, por las grietas cuando friegas.
Aleluya por tu disposición, por tu resolución y por tus dudas.
Aleluya por tu amor que nunca arrojas, sino que dejas caer.
Aleluya por tu comprensión, por tus neuras dulces, limpias.
Aleluya por soportar mis momentos de inspiración.
Aleluya por tu alma calmada y transparente.
Aleluya por tus nervios, tus agobios que me agobian.
Aleluya por la casilla no marcada en "egoísmo".
Aleluya por las horas que pasas poniéndome en pie.
Aleluya por los "hola" de aes largas y también por los "¿estás bien?".
Aleluya por tus viajes conmigo y al lunar junto a mi ombligo.
Aleluya por tu precio que no vale, por tu valor sin precio.
Aleluya por tu esfuerzo, tu sudor, tu espera.
Aleluya por tus rizos encrespados.
Aleluya por tu inteligencia.
Aleluya por dejarme brillar y tú en segundo plano.
Aleluya por cuando lideras y me encantas.
Aleluya por tu forma de bailar desenfadada.
Aleluya por cuando de verdad te enfadas y aumentan mis feromonas.
Aleluya por tu reino tan de este mundo.
Aleluya por el ingenio que me saca risa floja e imparable.
Aleluya por tu yo sin ego.
Aleluya por la soga floja que enlazaste a mi cintura, jamás al cuello.
Aleluya por no colgarme cuando más lo merecía.
Aleluya por rescatarme cuando estaba tan perdida.
Aleluya por callarte cuando me hice la lista.
Aleluya por tus besos cuando son de bienvenida.

No hay comentarios: