miércoles, 20 de octubre de 2010

Ni amenaza, ni promesa.
No sé cómo lo veis vosotros,
puede que esté equivocada,
pero la pedrada en la cabeza
hace menos daño cuando es recordada y no vivida.
Todo va pasando, eso lo he dicho,
también que tengáis cuidado
porque me olvido de las estaciones visitadas
si no mandáis postales a menudo.
Espero cualquier cosa,
deseo cualquier cosa,
una migaja, un soplo leve,
pero no juguéis con mi paciencia,
y mucho menos con mi memoria.

No hay comentarios: