lunes, 30 de agosto de 2010

No se puede escribir en silencio.
No se puede escribir si el corazón se calla.
No se puede escribir sin el sonido de tu sistema nervioso.
No se puede escribir despacio.
No se puede escribir partiendo de los recuerdos.
Relaciones de poder basadas en la admiración:
odiar-ganar, amar-perder.
Una cárcel y un colegio.
Los problemas tampoco existen.

sábado, 28 de agosto de 2010

VALORES PREDETERMINADOS

El albañil tiene unos modales de colegio de curas. Usa la cinta métrica como si fuera nitroglicerina y acaricia las paredes como un escultor de mármol. De pronto, pone cara de autosuficiencia y dice:

-Entonces ¿qué calidad te pongo en las ventanas?

Sin pensar voy a decirle que la calidad deberá ser “buena” pero caigo en que es una de esas pregunta trampa, sé bien de qué hablo, son mis preferidas, así que, sintiéndome inteligente le contesto:

-Pues no sé… Climalit.

-No, si Climalit va en todas ya, pero que si te pongo rotura de puente térmico, PVC o qué –me ha fallado el plan y no tengo ni idea de qué es eso del puente térmico. Me intriga el 2º qué” en todo caso. ¿Qué puede haber más allá del PVC y el puente térmico?

-Sí, no sé, lo que sea –cedo.

-Vale, pues 200 euros más –dice amenazándome con la cinta métrica.

Siento el filo de la pobreza en la nuca.

-Y aquí un falso techo de escayola –asegura como si fuera lo más normal del mundo ir poniendo falsos techos de escayola por ahí. Que digo yo que vale, que de acuerdo, pero ¿para qué poner un techo si es falso?

-No entiendo muy bien a qué te refieres –le digo al albañil mientras me doy cuenta de que estoy un poco aturdida. Y eso es el último pensamiento consciente que tengo.

La compañera del albañil, que se ocupa de los muebles de cocina, me agrede a su vez con tonalidades de muebles (blanco, hueso, marfil, estaño sucio, plomo plúmbeo…) y yo sólo veo el mismo color pasando una y otra vez por delante de mis ojos. Esta señora ha venido a medir mi cocina como a una carrera de Ascott, sólo que sin sombrero. Habla con un acento del sur que no consigo identificar. Me está silbando como una cascabel. Quiere despistarme y no sabe que yo no distingo el amarillo pantone 109 del 116.

-Pues hay que poner un falso techo –continúa a su vez el albañil –para tapar esos tubos.

-¿Y qué daño hacen ahí esos tubos? –pregunto con inocencia defendiendo los derechos de los tubos de la calefacción.

-Pues que quedan feos.

Una vez más, algo ha sido rechazado por su cuerpo sin que nadie se fije en su alma.

-Vale, entonces, cámara de escayola, 200 euros más. En el baño hay que traer tuberías nuevas.

-¿Qué pasa con las antiguas? –pregunto pasando por alto el concepto “cámara de escayola” que me recuerda al Egipto faraónico. Por otro lado, estoy empezando a sentirme como el interlocutor de un diálogo platónico, donde siempre había uno un poco tonto que preguntaba cosas nada más que para que le tiraran por tierra los argumentos.

-Mujer, las ponemos ya nuevas. Mira tenemos que hacer una roza por las puertas, esta puerta, esta y esta. O en el suelo, como quieras.

-¿Una tubería de diez metros por el techo? – y esta pregunta es ya de incredulidad. ¿Y por el suelo? Qué dilema negación-negación.

-Claro, claro –corrobora la compañera -. Aquí te voy poniendo la pintura. Añade pintura, Ángel –se gira a su compañero y oigo levemente entre el zumbido de mis oídos que el albañil comenta algo de “200 euros más”-. Y aquí podemos poner un falso techo de escayola para llevar el agua caliente…

Se oye, además del zumbido, un sonido de máquina tragaperras. No sé de dónde viene.

-Y lo que te quedaría monísimo- prosigue la compañera de Ángel –es poner aquí en el salón otro falso techo –y dale con el techo hipócrita -, y poner unos halógenos incrustados en él.

Ah, no. Eso sí que no. Vale que me busques la mejor solución para llevar diez metros de tubería al otro lado de la casa; no me opongo a unos muebles lacados en un color que yo digo que es blanco pero que, al parecer, en París llaman de otra manera; no tengo problema con poner tres techos traidores con infinitud de tubos y cables dentro (lo que sería un “techo sorpresa de Pascua”) pero el halógeno, esa luz indirecta, es decir, inútil, que desde los años 70 se ha querido ver como bella y que todos mis vecinos han puesto, que todos mis amigos han puesto, que todos mis enemigos han puesto… por ahí no paso ¡El halógeno! La luz del calor, la luz inservible que consume como dos, y, encima, incrustada en un falso techo para que sólo se vea el tenue haz como si mi casa fuera una sala de juntas o la consulta del dentista. ¿Y qué más? ¿Pinturas impresionistas y Amazing grace tocado a la flauta? El halógeno en falso techo de escayola, tan estándar, tan típico, tan poco original, tan poco mío, tan… ¡burgués!

Cuando consigo dominar los espumarajos que me salen por la boca reflexiono y me digo que esta gente quiere ponerme todo nuevo, pero que, en realidad, viven con unos valores predeterminados.

viernes, 27 de agosto de 2010

AUTOPROTECCIÓN

Protegerse.
Suena aburrido
me ponga como me ponga.
Suena al gris de los grises
abandonar prácticamente cualquier cosa divertida,
eso me pide la civilización, el sentido común y los santos.
Suena aburrido,
ni que lo digas,
incluso un poco agridulce,
no se me olvida.
¿Pero acaso no aburre cualquier cosa repetida?
Y aunque lo que entra entre mis peligros
va en un saco muy grande
igual es novedoso
disfrutar del aire.
Que a veces hay novelas
que hasta terminan bien.

Brindo por - Los Rodríguez

miércoles, 25 de agosto de 2010

ADÓNDE TE ESCONDISTE

No he vendido el alma porque no me he hecho más rica.
He perdido el alma, la he extraviado.
El alma como sustancia sustentadora, combustible sin quema,
pero calorífica,
y ahora no sé dónde está ella.
Pensé que la cuidaba
amando a quien me amaba y sonriendo un poco a los que me temían,
dando las gracias cada mañana por el sol y las margaritas,
acariciando cabezas, gritando lo menos posible,
intentando no llorar más de la cuenta pendiente,
pues cada segundo es precioso.
Yo no la he vendido porque no he visto el dinero.
Tampoco hay recibo.
Pero está claro
que no fue suficiente
y se fue.
Sola
y yo
sola también.

martes, 24 de agosto de 2010

Y si la cintura de las horas
hubiera sido menos necesaria
no sé qué hubiera pasado con las arrugas
que en mi paladar se alojan dormidas,
no muertas,
esperando a que todo acabe.
Y si en el minuto exacto en que apareces
yo
hubiera cerrado los ojos
a tus palabras
seguras
seguramente
ahora tendría más pies
por dónde andar.
Aguantando el temporal
de segundos primeros rabiosos
y sin paraguas
yo
te voy buscando
esfera a esfera
inventando
cómo nos conozco,
colgada, inyectándome
la aguja de menos cuarto
de la que pende algo usado
inválido por válido
o la sonrisa tuya
que no pude guardarme
en el bolsillo.

domingo, 22 de agosto de 2010

SER SOCIAL

Podéis obligarme a ser libre,
a imitar la felicidad
Sé que intentaréis venderme vida
a precio de mercado negro,
sé que lograréis engañarme
para comprar mi muerte mes a mes.
Posiblemente me rinda,
terminaré suplicando por entrar en vuestro juego,
si es que no llevo ya jugando un tiempo.
Me convenceréis diciendo que coma sólo lo que dé la tierra:
diamantes, petróleo, uranio.
Seré un ser social de hojalata,
seré alquitrán en las suelas.
Sólo os pido, en mi último minuto de consciencia,
que al final de los finales
me recordéis que fui cobarde, libre
luchadora, inconformista
constructora, humana e imperfecta.

viernes, 20 de agosto de 2010

EL CONTRATO

Un contrato, sí,
debería hacerse un contrato
no sólo para los matrimonios y los trabajos,
sino también para la amistad y su contrario,
si yo te odio, lo expreso y lo hago público
y si me apetece hasta te vendo acciones.
Y si quiero tenerte cerca, escucharte porque me interesas,
que me cuentes y contarte
lo del meteorito que me cayó cerca y que me creas,
entonces formalizo aquí y ahora
un contrato de amistad que si se rompe
deberá costear el que en armas se levante
doblando la cantidad de amor que se invirtiera.

lunes, 16 de agosto de 2010

PROYECTO

Como el proyecto Manhatan,
con mucho tiento, con cuidadito
estuve muchos meses calculando la distancia cerca-lejos,
buscando el punto concéntrico entre tu línea y mi raya,
dejando espacio a tus palabras, cerrando el grifo a presión de las mías.
Con cuidadito, con mucho tiento
por si te asustaba, por si me pasaba lo de siempre,
despacito, despacito,
a veces con impaciencia, no creas,
y toda la grada "ánimo, no te rindas, merecerá la pena"
Buenos chicos que querían lo mejor para mí.
Me da miedo pensar que todo fue casualidad
¿te has parado a pensar qué pasaría
si algunos días no existieran?
Y así fue, casualidad y empeño,
empeño y sorpresa,
sorpresa y valentía.
No cuento ni a proverbial teoría de los géneros,
ni a la siempre oportuna lluvia.
Tuve una visión desde que así, en bajito,
me dijiste unas palabras puestas en ángulo,
desde que paseábamos entre las sillas y yo pensaba
que eras un regalo que me había tocado en suerte,
un regalo con muchas capas de papel,
pero un tesoro,
y yo siempre tuve alma de pirata.

Tuve una visión de holocausto nuclear,
y ahora, más que mi proyecto,
eres lo que ocurre cuando los dioses mueren:
que nace el hombre
miserable y perfecto.


Tokio ya no nos quiere - Lori Meyers

viernes, 13 de agosto de 2010

A LAS MUJERES

Nobody loves me enough to save me

Gala

Ella es mi amiga.
Se ríe conmigo de los que pasan en el metro.
Se enamora conmigo de los que pasan en el metro.
Tomamos pipas y helados y Aquarius.
Se indigna cuando en la tienda de camisetas divertidas
las más bonitas son sólo de chicos y las de chicas
son absurdas y nos hacen sentir como mierda.
Nos levantamos pronto, nos acostamos tarde, no nos cansamos.
Bebemos cerveza como leñadores de Oregón.
Escuchamos todo tipo de música tumbadas en mi sofá o en su cama.
Vemos pelis de serie B y nos gustan tanto como las de culto.
Somos extrañas y sencillas.
No quiere parecerse a nadie, no quiere parecerse a mí.
Llora en mi hombro, pero saca su fuerza y siempre se recupera.
Me presta cómics y discos y libros.
Siempre me devuelve lo mío,.
No nos prestamos ropa,
pero siempre me alaba el vestido. A mí me gusta su pelo.
Hablamos lo justo de cosmética.
Me da buenos consejos y yo a ella,
de repente, parezco inteligente y sin miedo,
ya no me aterra lo que piense
sin tener que dominarla.
Le gustan las motos, no tanto las carreras.
Es libre y permeable.
Es un poco antisistema, pero a mi manera.
Tiene en su salón
un póster de Spiderman. Se parece un poco a Mary Jane.
De todas formas, prefiere a Morbius
desde que le conté mi teoría.
No se parece a mí
en que es hábil con las manos
y monta maquetas de barcos, de coches y casitas de muñecas.
Y le gusta el rosa, es su peor defecto.
Ella es mi amiga.
Ella aún no existe.
Aunque la espero.

jueves, 12 de agosto de 2010

Iré de difícil a fácil,
a veces así funciona.
Camisetas del Saint Etienne.
Hal Jordan, Norman Osborn y Bruce Banner.
El tatami de mi gimnasio.
La comida preferida de una cobaya.
Camelia sinensis.
La bandera de Arabia.
Contenedores de residuos orgánicos.
Ranas de la charca en Rascafría.
Muñecos que cruzan la calle aunque están parados.
Esmeraldas.
Pastos galeses.
Muzzy.
Porque la esperanza
no es lo último que se pierde,
es lo que no se pierde jamás,
a no ser que estas cosas
cambien de color.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Buscar una diana con dardos no afilados.
Fiarse de las sonrisas y no de las banderas.
Hacer un poco de teatro.
Confesarse cosas en alto.
Caminar por las calles anchas evitando los rincones oscuros.
No dejar que se me pegue más tierra.
Seguir el viaje.
Si puede ser, contigo.

martes, 10 de agosto de 2010

FUIMOS, SOMOS

Tengo una tormenta.
¿Tú que llevas dentro?
Yo algunos zapatos, algunos pies. No siempre encajan. No pidas tanto.
Tengo una cama grande que es el centro del mundo.
Allí realizo las funciones vitales.
Cuando te escapes de casa, llévate Monchitos, hidratos, proteínas. No pidas menos.
Si te asomas por un camino en Aranjuez, te decepcionas, un simple trozo de tierra.
Pero sigues caminando. Y te vas a Toledo. Y de allí a Zaragoza. Y de allí al cielo.
Escuchar música en tu cama. No es el centro del mundo. Pero qué bien lo pasamos.
Toma una vela azul, para que no te pierdas en la oscuridad.
Yo te aparto los pimientos, tú don't worry.
Tú sigue mirándome así de arriba abajo y escogiendo mis colores.
Tú me sigues diciendo "amor" y yo "moreno". Y serán cosas nuestras.
Tengo una tormenta.
¿Tú qué llevas dentro?
Si quieres compartirlo,
yo te lo enseño.

lunes, 9 de agosto de 2010

PREVISIONES

Consulto la predicción del tiempo a menudo.
No sé la diferencia entre poco nuboso y sólo intervalos.
Me temo que es una trampa.
Para mí existe el sol y la lluvia,
el frío y lo cálido.
Las cosas intermedias, los detalles,
tan bonitos y poco prácticos
están bien para no tomarlos en serio,
que el sol calienta,
la lluvia moja,
y mientras no existan la uno o el otro
seguimos caminando no definidos
sabiendo perfectamente el tiempo que hace.

domingo, 8 de agosto de 2010

R.A.T.'s

A los que me salvan

Poner cara de complacencia y no dejar que los pensamientos afloren a los dientes.

Mezclar calor y cerveza deja de ser eficaz a partir de la tercera.
La mejor canción de los últimos veinticinco años tendrá que ser la más influyente.
Funkytown, por ejemplo. Ni de coña. Pero no se me ocurre otra.
Al final el más pesado podría ser la salvación.
Me ato una cuerda a la muñeca para que alguien tire desde el otro lado.
Encefalograma plano, en serio.
Hoy nadie quiere hablar de Siria.
Tengo que limarme las uñas, otra vez.
Una vaca que toca el violín, qué bonita.
Espera, que doy el salto a Matrix.
No, yo tampoco soporto a los escorpio ni a los cáncer.
Tiro yo un poco de la cuerda, no sea que se hayan olvidado de mí.
Marcharse o morir.

sábado, 7 de agosto de 2010

Me quedo mirando a ese chico
que ayer no era nadie, era todos
nosotros iguales, sin más.
Y no es que él cambie, es el mismo, imagino.
No puedo evitar contemplarle
como si cada vez que alguien le admira
se me separara un metro.

viernes, 6 de agosto de 2010

PERSPECTIVA Y DISTANCIA

Las dimensiones que conforman el espacio de tu escenario,
esas mismas coordenadas
que te asfixian o dan aire para extenderte,

esas
nunca se darán a conocer en centímetros.
Por eso es que cada momento, cada noche
te parece ya el último y definitivo.
Y resulta que nunca es esta noche
como si fuera la última vez.

jueves, 5 de agosto de 2010

La imperceptible línea que separa cordura de locura,
suponiendo que esté clara la diferencia.
O el camino que pretendidamente se sigue
y que, más bien, se acecha.
No hay solución posible.
Mientras tanto, subimos montañas,
inventamos las duchas de agua caliente.
No importa mucho.
Y, precisamente,
eso es todo.

miércoles, 4 de agosto de 2010

MIEDO

Nunca me has preguntado
cuál es el rasgo que predomina en mi carácter.
O lo sabes o no te interesa,
o puede que ni yo misma lo sepa.
Soñé que me lo preguntabas
(curiosamente te respondía por escrito)
Te dije una sola palabra
y no te sorprendió en absoluto,
te pedí que me ayudaras, eso sí.
Creo que aceptaste.

martes, 3 de agosto de 2010

Hay una finísima capa de escarcha a veces en tus ojos.
Se quiebra débilmente, pero nunca se funde.
Es tan fina que apenas se la oye romperse.
Protege de amigos y enemigos.
Nadie sabe si te sirve o te entristece.
Ahí está
presentando tu gesto.

lunes, 2 de agosto de 2010

UN CIUDADANO CUALQUIERA

No le tratan siempre igual
y eso, al principio,
le daba tanta rabia...
No le tratan como a los demás
y tardó un tiempo
en darse cuenta de que las víctimas eran los otros
obligados a mantener cierta distancia, pues el cariño,
que amenaza detrás de cada palabra y cada fibra muscular,
era un consejero peligroso y es por eso
que los otros
se mantienen alejados.
Pero aconteció que un día
empezaron a tocarle las sonrisas
y él entonces entendió ya muchas cosas,
ahora ya podían ser sin riesgos porque ahora (ahora sí)
no iban a ponerle
de patitas en la calle.

domingo, 1 de agosto de 2010

CHÁCHARA

Tantas veces digo cosas
porque no sé qué decir.
Tantas veces habría que buscar
un poquito más allá.
Es un esfuerzo
no sé si válido.
Es posible que detrás,
por mucho que haya,
no aparezca nada de tu agrado
(ah, la inseguridad
tan presente cuando pienso)
Pero sería una lástima
quedarse con el
"ese día sí que llovía"
y no querer enterarse
de por qué he dicho eso.
Seguro que viene
a cuento de algo.
Y me encantan las historias
si me encantas las palabras.