sábado, 26 de febrero de 2011

10

Cosas que duelen
y no como espinas de rosas
sino como bombas nucleares estallando así,
tan familiares ellas,
en el salón de casa,
desparramando vidas, qué digo vidas,
átomos, fosfatinas.
Cosas que duelen sí,
como el final impresionante de esa novela, 
mitad resignación Tennesse Williams, mitad esperanza de la buena.
Cosas, Dios mío, que hacen temblar las manos,
cosas que te encantan y te impiden seguir viendo,
carteles de películas que arrasan, cartas enviadas y no, odiadas y no.
Cosas que duelen, señores, cosas que duelen,
que nos dan la vida y nos las quitan,
como el arte de la guerra de sentir,
como el viaje en barco tan amado
que te llevará a la otra orilla.

No hay comentarios: