domingo, 6 de marzo de 2011

70

No quiero volver a decir adiós si no viene a cuento,
narrar lo que pudo ser y no fue, contarlo para que pase de mentirijilla,
sí, ya sabes, tener que devolverte algún regalo, pero todo sin el glamour último
de mis cosas empaquetadas en las cajas como una pareja que se desgaja. Nada de eso,
al contrario,
es el disco que pedí por correo que hoy ha llegado y no sé si dártelo,
es el no saber qué hacer con cada hora de tarde antes perdida y ahora, directamente, aniquilada,
es intentar esperar con paciencia una palabra sagrada
y saber, definitivamente que
a) no llega y
b) te da igual.

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