sábado, 19 de marzo de 2011

89

Soy culpable,
no estoy solo,
la mosca drosophila me acompaña casi siempre.
He tratado de no almacenar casi nada y aún así
no paso de esta vía purgativa.
No me dentengo a hablar con las vecinas,
ni tampoco intento parecer más alta.
Mastico menta piperita
con la esperanza
de encontrar un buen marido.
Ya ni cotillear
me resulta excitante.

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