miércoles, 13 de abril de 2011

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Estoy esperando 
a nuestro baile del viernes,
sea en sábado, sea en jueves.
Estoy esperando a que me prestes minutos,
te los devuelvo convertidos en horas.
Esos días que resaltan en las agendas
porque tú, porque yo, porque espacio sin espacio. Bien despacio.
Estoy esperando
a nuestro baile del viernes,
las cuestas, la lluvia, me escurro, me ayudas.
Tu mano sobre la mía, la mía que busca tus dedos, te desafía.
Y un día, estate atento, un día, te lo juro,
te voy a descerrajar, quitarte las bisagras, arrancarte puertas y ventanas
y te preguntaré de forma natural
qué quieres hacer esta noche.

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