martes, 10 de mayo de 2011

17

Fortaleza
para no mirarte, para no perderme
en complicaciones inventadas.
No es lo que hiere,
es lo que suena aquí dentro con poco ruido
y con fuerza de tormenta desgaja miembros.
Rechino dientes y me ato al mástil
para que tú, sirena, no me engañes.
Fortaleza
y un soldado puesto en cada puerta.

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