domingo, 4 de septiembre de 2011

APHAR

Y si alguno no recibiera ni escuchara vuestras palabras, saliéndoos afuera de aquella casa o ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies.

Mateo, 10, 14

Agua en remolino
era fácil de esperar
aunque imprevisto.
No exactamente corriendo
agua en remolino,
pero no estancada, desde luego.
Tantas inversiones en tiempo y alma
que son nada más que abortos en acto,
tantas fregonas limpiando baldosas que he pisado
y, por supuesto,
yo sacudiendo el polvo de mis pies a la salida.

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