He vuelto a un infancia
corregida y aumentada, tonta acaso.
He vuelto a una niña, segura y de cómic
y es falsa. Pero sirve de modelo.
Recordando poco a poco y con sorpresa
las cosas que amaba allá en lo antiguo
cuando reía con cualquier cosa puesta,
cuando lo importante era la potencia y no el cómo.
Y avanzo despacio al pasado,
a ese principio perfecto,
mirando adelante y saltando
un paréntesis de años sin parámetros vitales,
solo normas y abusos y trajes de chaqueta.
Me peino de nuevo cual actriz a escena,
sonrío más alto y más puro.
No tengo miedo.
Repito: no tengo miedo.
0 lusadas:
Publicar un comentario en la entrada