jueves, 12 de abril de 2012

Mira qué sonrisa tan perfecta, tan sin grietas, tan cuidada,
mira cómo luce mi cadera, bien se mueve, bien me acerco,
mira cómo se resisten y resienten hoy mis manos
por no poder ponerse
encima de tu hombro,
mira cómo todo calculado
poco a poco
vacío mi cabeza.
Un esfuerzo,
un me cuesta.
Y vuelvo a empezar,
claro que puedo,
y lo que no sé hacer
me lo invento.

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