sábado, 18 de agosto de 2012

Es el fin de una era y debiera
ser el comienzo de algo más puro y perfecto, con menos
injerencias mentales y absurdas, con algo
de desobediencia de normas desconocidas.
Es el fin de una era y me alejo
de mi raíz y mi centro, sabiendo,
que todo se queda intacto, pero que nada
me espera.
Y las cosas, los hechos, hasta los arcos
cambiarán.
Igual que la fauna australiana lejos de la tierra
yo seré distinta, creceré en este clima que ahora me rodea,
una risa diversa, un café bien hecho, dientes escondidos,
yo seré distinta. Veré en qué queda.

No hay comentarios: