lunes, 25 de marzo de 2013

LECHE DE LINO (vegetal 100%)

Resulta que eres vegetariano. O intolerante a la lactosa. O amigo de los animales. O amante de lo raruno. Entonces te encantará mi receta de la leche de semillas de lino:


Necesitarás:

-Semillas de lino (en el Mercadona las tenéis baratitas, en la sección de belleza y complementos vitamínicos ¿son transgénicas? Probablemente... Continúo)

-1 litro de agua

-Batidora

¿Cómo se hace?

1) Pon medio vaso de semillas de lino en un litro de agua y ese litro de agua en un recipiente en el que puedas usar la batidora (no uses la jarra centenaria de cristal de Bohemia, vaya)

2) Deja reposar las semillas 5'-10' hasta que el agua adquiera una consistencia gelatinosa.

3) Bate la mezcla empezando con una velocidad suave y ve incrementando hasta que las semillas estén bien trituradas.

4) Deja el recipiente en la nevera 24 horas.

5) Pasadas las 24 horas, vuelve a batir la mezcla.

6) Cuela la mezcla para dejar las cáscaras de las semillas fuera (con esas cáscaras puedes hacer, a saber, galletas, rebozados, mascarillas de belleza -en serio-)

7) Añade azúcar al gusto.

Debería quedar un líquido blancuzco parecido a la horchata. La mezcla NO sabe a leche. Lo digo porque si estáis esperando ese sabor os va a saber a rayos. Sabe a frutos secos, leche de coco... Yo lo he probado con té y café, por supuesto no es como el té o el café con leche, pero si os gusta la leche de soja, no os resultará del todo raro.



viernes, 22 de marzo de 2013

Por encima de la M-40
por encima del aeropuerto, aún más lejos
vi las montañas nevadas, las vi
sin nombre y sin ojos y yo
con ojos y con nombre
a unos kilómetros de distancia
más allá del aeropuerto
quise ser otra, nadie, apenas nada,
quise no tener dinero, no tener coche, no tener patria
quise acordarme de tu cara,
pero solo de la buena.
Tengo una luz
detrás de los ojos
que solo aparece
los días impares.

Y baja hacia el pecho
y odia sin ganas.

Y dicen los sabios
que un día se pasa.

Pero a cada uno
nos han tocado
nuestros locos,
y mucho me temo
que aún he de encontrarme
con unos pocos.