martes, 18 de noviembre de 2014

QUEBRAR

Quebrar a un niño es quebrar
la rama verde.
Se recupera, pero ya nunca
será la rama de otra manera.

Quebrar a un hombre es quebrar
a un árbol grande.
Puede morir al ser quebrado
o llevarse por delante al que lo tala.

Quebrarse a uno es quebrar
un mueble viejo.
Tal vez necesitabas más espacio,
pero estarás un tiempo
echándolo de menos.

1 comentario:

N* dijo...

Quebrarse a uno mismo y luego tener el arrepentimiento el preguntarse si hubiera sido mejor si...

=)